13 indicios de una MALA atención bucodental

13 indicios de una MALA atención bucodental

La mayoría de los dentistas en España son profesionales perfectamente capacitados, con ética profesional y que ponen la salud del paciente por encima de cualquier otro interés. No obstante, para que usted esté seguro de que esto es así, explicamos algunos detalles que le pueden ayudar a evitar una atención bucodental de mala calidad.

El dentista no está colegiado

La colegiación es obligatoria y todo profesional está obligado a facilitar su número de colegiado si se le solicita. Por lo tanto, no está de más comprobarlo; es mejor asegurarse de que no estamos ante alguien que está cometiendo un fraude y que no tiene la titulación ni la formación adecuadas para tratarnos.

Publicidad con énfasis en los bajos precios

Es de SALUD de lo que estamos hablando aquí ¿verdad?  Por lo tanto desconfíe de sitios donde le ofrezcan  multitud de prestaciones gratuitas y/o precios muy bajos como si fuera el mercadillo de los domingos. Los medios que se emplean en la práctica dental son costosos, por lo tanto un precio muy bajo implica una o varias de estas cosas:

  • Baja calidad en los materiales
  • Técnicas  de trabajo más rápidas o poco adecuadas
  • Laboratorios de baja calidad
  • Profesionales con poca experiencia o baja cualificación
  • Sobretratamientos
  • Bajos estándares de limpieza y esterilización
  • Medios obsoletos
  • Publicidad engañosa: precios “gancho” aparentemente baratos pero que en realidad no lo son.

Largos tiempos de espera

El tiempo que se reserva para cada paciente no es el suficiente. Si esto ocurre de manera recurrente indica mala coordinación del equipo o énfasis en tiempos de tratamiento muy cortos que no se pueden cumplir y falta de respeto por el tiempo del paciente. Obviamente un retraso ocasional es perfectamente comprensible, ya sea por una urgencia o porque a veces es difícil prever el tiempo que puede necesitar un paciente en concreto.

Le cambian muchas veces de dentista

¿Quién es su dentista? ¿No lo sabe? Es importante que usted tenga un dentista general de confianza o de referencia que sea el que más conozca sobre su historial médico y el estado de salud de su boca en la actualidad. Cuanto más cercana y cómoda sea la relación entre paciente y profesional sanitario mejor. Si le cambian frecuentemente de dentista dentro de una misma clínica es indicativo de una alta rotación de profesionales, de un equipo poco coordinado o de una falta de interés por una estrecha relación médico-paciente.

Le dedican muy poco tiempo

No es posible dar una atención bucodental de calidad dedicando poco tiempo al paciente y con tratamientos realizados rápidamente y sin explicaciones.

No le hacen radiografías intraorales

Las radiografías intraorales (dentro de la boca) son esenciales ya que son las únicas que dan el nivel de detalle imprescindible para realizar un buen diagnóstico. Si sólo le hacen una panorámica, será más rápido, pero se estará renunciando a ese nivel de detalle necesario para un buen diagnóstico.

No le explican bien el tratamiento o se lo explica alguien que no es dentista

Su dentista debe explicarle el tratamiento y resolver todas sus dudas. Que no le dedique el tiempo suficiente para explicarle el tratamiento, su duración y las pruebas necesarias demuestra una falta de interés o de tiempo preocupante. Peor todavía es que quien le explique el tratamiento sea un “comercial”, “asesor”, “director”, etc. que ni siquiera es dentista y cuyo principal interés es probablemente venderle tratamientos que no necesita.

Su historia médica no está al día o no está debidamente custodiada

Es importante que todos sus datos como paciente y toda la información sobre enfermedades y tratamientos anteriores esté reflejada detalladamente en su ficha médica. Verifique si su dentista tiene su ficha a la vista y si dedica tiempo para actualizarla con toda la información relevante durante la sesión o, como mucho, al finalizar la sesión. Tenga en cuenta que muchos tratamientos dentales pueden verse influidos por otras enfermedades y viceversa.

Sólo se preocupan de los dientes

La salud de su boca es mucho más que los dientes. Una exploración completa incluye además las encías, la articulación de la mandíbula, las mucosas, la lengua, verificar la presencia o no de cáncer oral, etc.

No se preocupan de la prevención

Si su dentista no hace énfasis en la prevención puede ser que en la clínica estén más preocupados por venderle tratamientos que por la salud a largo plazo de su boca. Desconfíe si:

  • No le ofrecen información personalizada sobre cómo mantener su boca sana
  • No le explican cómo realizar una buena higiene dental (técnicas de cepillado, hilo dental, colutorios, dentífricos, etc.)
  • No le recomiendan hacerse limpiezas dentales profesionales periódicas
  • No le asesoran sobre el cuidado y mantenimiento de sus prótesis y otros trabajos dentales.
  • No le asesoran sobre su dieta
  • No se preocupan por el estado de sus encías

Falta de limpieza y orden en la consulta

El gabinete debe estar limpio y ordenado antes de cada sesión.

Poco rigor con la esterilización y la prevención de infecciones cruzadas

Existen unas medidas de higiene y esterilización básicas de obligado cumplimiento. Pregunte por ellas y, por el bien de su salud, no permita que le atiendan en ínfimas condiciones.

Promesas que no se pueden cumplir

En medicina se puede prometer que se pondrán todos los medios materiales, técnicos y humanos a su disposición pero nunca garantizar los resultados. Desconfíe si le ofrecen garantías de por vida, ni siquiera sus dientes sanos cuentan con esa garantía.