Desgaste de los dientes al cepillarnos

Desgaste de los dientes al cepillarnos

Desgaste de los dientes al cepillarnos

Si empleamos demasiada fuerza a la hora de cepillarnos podemos provocar el desgaste o abrasión de los dientes, sobre todo si estamos utilizando un cepillo con cerdas duras en lugar de uno suave.

Curiosamente se trata de un problema que suele afectar más a la gente que se preocupa mucho por su higiene dental. De alguna manera pueden llegar a pensar que si no se limpian de manera enérgica y con entusiasmo no están realizando un buen cepillado de los dientes. Este exceso de celo al utilizar el cepillo es en realidad un peligro para los dientes y debemos evitarlo.

Algunas personas con problemas de fobia al dentista pueden emplear tambíen una fuerza excesiva a la hora de cepillarse como medio para compensar el hecho de no recibir cuidados profesionales y para combatir los sentimientos de culpa y ansiedad generados por su supuesta “negligencia”.

¿Cuál es el problema?

El problema es la creencia que tiene la persona sobre la manera correcta de cepillarse los dientes. De alguna manera la gente se forma la idea de que el cepillado es una tarea complicada y que requiere un gran esfuerzo. Esto no es cierto en absoluto ya que, si lo hacemos a diario, la placa es una sustancia bastante blanda y sencilla de eliminar.

Por lo tanto el problema es simplemente una idea o noción equivocada que conduce a un “estilo agresivo” a la hora de cepillar los dientes y a “rascar fuerte”, lo que provoca daños tanto a los dientes como a las encías.

¿Cómo afecta a nuestra dentadura?

La abrasión provocada pDesgaste de dientes al cepillarnosor el cepillo afecta tanto a los dientes como a las encías. Muchas veces el primer indicio del problema es lo que la gente describe como un “pequeño saliente” en el diente justo en la zona donde empieza la encía. Normalmente se suele notar al pasar la uña por encima y, en algunos casos, se puede sentir una “sensación de calambre” cuando la uña o las cerdas del cepillo tocan la zona. En la mayoría de los casos el síntoma más común es notar algo de sensibilidad al frío.

A medida que el daño progresa éste se hace cada vez más evidente. La encía se va retrayendo y el diente parece más largo a medida que el cuello y la raíz van quedando expuestos. Al final el daño al diente se manifiesta con un retraimiento de la encía “en forma de V” que va aumentando con el tiempo en anchura y profundidad.

¿Cuál es la solución?

Sólo tenemos que cambiar la manera de pensar acerca del cepillado de dientes y pedir a nuestro odontólogo o higienista dental que nos enseñen una buena técnica de cepillado.

Ideas erróneas:

  • Cepillarse es difícil
  • Hay que cepillarse de manera enérgica
  • Hay que frotar fuerte para limpiar bien los dientes
  • Necesito un buen cepillo con cerdas duras

Manera correcta de pensar:

  • Cepillarse bien no es difícil
  • El cepillado debe ser suave
  • Me voy a tomar mi tiempo para hacerlo tranquilamente
  • Seré meticuloso
  • Siempre usaré un cepillo suave.

Este cambio de mentalidad junto con un cepillado correcto utilizando un cepillo suave es todo lo que usted necesita para prevenir el desgaste de los dientes y el retraimiento de las encías.

Cepillos eléctricos

Muchos de los cepillos eléctricos actuales disponen de un sensor que enciende un indicador luminoso, o apaga directamente el cepillo, para evitar el desgaste de los dientes cuando aplicamos demasiada fuerza durante el cepillado.

¿Qué pasa con la pasta de dientes?

Existe la posibilidad que el desgaste de los dientes no esté provocado por el cepillo sino por la pasta de dientes utilizada. Algunas pastas contienen agentes abrasivos que pueden dañar los dientes, tenga especial cuidado con aquellas pastas que se comercializan como blanqueadoras ya que suelen ser más abrasivas.

La pasta de dientes no es realmente necesaria para realizar una buena limpieza de la boca. Su único beneficio es que muchas de ellas contienen flúor pero puede conseguir el mismo efecto usando un buen colutorio con flúor después del cepillado.