Empastes u obturaciones: nociones básicas

Empastes u obturaciones: nociones básicas

Cómo saber si necesito un empaste

Sólo su dentista puede determinar si usted necesita un empaste o no (los profesionales lo llamamos obturación). Entre los métodos empleados para saber si es necesario un empaste destacan:

  • Examen visual. Manchas decoloradas en los dientes pueden indicar que hay una caries, aunque no siempre es así. Es posible que su dentista utilice un explorador (un instrumento de metal con punta afilada), para verificar si hay caries o no. EL esmalte sano es muy duro y resistirá la presión realizada con explorador, sin embargo si el diente está dañado el explorador se quedará enganchado levemente. Los exploradores deben usarse con precaución ya que si se aplica mucha fuerza pueden llegar a dañar un diente sano. También pueden extender las bacterias que provocan la caries a otros dientes si no se tienen cuidado.
  • Detección de caries mediante tinción. Consiste en bañar los dientes con un líquido especial que tiñe las caries y las hace más visibles.
  • Radiografías. Las radiografías intraorales son imprescindibles ya que pueden detectar la caries en las zonas situadas entre los dientes que, de otra forma, serían muy difíciles de descubrir.
  • Cámaras especiales y fluorescencia por laser. Estas pequeñas cámaras pueden medir los pequeños cambios provocados por la caries a la hora de reflejar la luz. Son especialmente útiles en la zona con fisuras en la parte superior de los molares y premolares.

La caries no es la única razón por la que usted puede necesitar una obturación (empaste). Otras razones incluyen:

  • Diente fracturado.
  • Diente desgastado por un uso inadecuado como morderse las uñas, apretar o rechinar los dientes (bruxismo), usar los dientes como una herramienta para cortar y romper cosas, etc.

Pasos para realizar un empaste

Cuando usted acude al dentista para que le realice un empaste lo más habitual es que le pongan anestesia local para “dormir” la zona. Después el dentista eliminará la parte del diente afectada por la caries con un instrumento especial rotatorio. Este instrumento (Turbina) utiliza fresas de diferentes formas y tamaños para poder eliminar la zona afectada por la caries. El tipo de fresa a utilizar vendrá determinado por el tamaño y la localización de la caries.

Al principio es posible que el dentista utilice una turbina de alta velocidad (el que hace un sonido característico parecido a un silbido) para eliminar la caries en la zona del esmalte. Una vez se llega a la dentina, o segunda capa del diente debajo del esmalte, el dentista puede utilizar un una cabeza rotatoria de baja velocidad. Esto es así porque la dentina es más blanda que el esmalte.

Una vez eliminada la caries, se prepara la zona creando una cavidad que será la que se rellene con el material de empaste adecuado. Diferentes tipos de empaste requieren diferentes técnicas para asegurar que el material de relleno permanezca en su sitio.

Si su dentista está empleando composite como material de relleno, tendrá que “grabar” (preparar) la cavidad con un gel ácido antes de colocar el composite. El grabado vuelve áspera la superficie del esmalte para que el relleno se pegue mejor. Hay que utilizar también un “bonding” (adhesivo especial) que es el que hace que el composite se adhiera fuertemente al diente. De esta forma se consigue que disminuya el riesgo de filtración en el empaste o que se forme una caries por debajo del mismo.

La mayoría de materiales de relleno se endurecen con una luz especial. En este tipo de empastes el dentista aplicará diferentes capas de material deteniéndose varias veces para aplicar luz sobre ellas. Esto hace que el material de relleno se polimerice (endurezca) mejor haciéndolo mucho más resistente.

Finalmente, después de rellenar toda la cavidad con el material de relleno, su dentista utilizará las fresas especiales con el instrumento rotatorio para acomodar,  pulir y dar forma a la zona del diente empastada.

Sensibilidad después del empaste

Excepcionalmente puede haber hipersensibilidad en el diente después de un empaste:  al frío, al calor, al aire o a la presión.

La razón más habitual de dolor tras un empaste es que esté alto y que no encaje bien con el diente antagonista. En estos casos póngase en contacto lo antes posible con su dentista para que le reduzca un poco la altura del empaste.

Otra molestia que puede ocurrir es una especie de calambre repentino y agudo que se da sólo cuando sus dientes chocan. Esto se llama “shock galvánico” y se produce cuando dos metales (uno en el empaste y otro en el diente que se toca) produce una corriente eléctrica en su boca. Esto podrá pasar, por ejemplo, si usted tiene un empaste de amalgama (los empastes plateados de toda la vida) en un diente que choque sobre otro que tenga una corona de oro. En las actuales obturaciones “blancas” esto no sucede.

Es importante que haga saber a su dentista si tiene tendencia a la  hipersensibilidad. Así, la próxima vez que usted necesite un empaste, su dentista puede emplear técnicas especiales para reducirla. Cuando hable con su dentista sobre hipersensibilidad, intente describir los síntomas de la  manera más precisa posible. Es posible que su dentista sustituya el empaste viejo por uno nuevo o que aplique sobre el diente algún tipo de producto desensibilizante. En algunos casos, si el empaste es muy profundo, no quedará más remedio que realizar una endodoncia para resolver el problema.

Su dentista realiza un pulido del empaste una vez está terminado pero a veces puede ocurrir que quede alguna arista afilada. Es difícil que usted lo detecte en el momento debido a la anestesia. Si esto ocurre, pida cita para que suavicen cualquier zona que pueda causar daño a la lengua o al interior de la boca.

Empastes temporales

Los empastes temporales pueden ser necesarios si:

  • Su tratamiento requiere más de una visita
  • Su dentista quiere esperar un corto periodo de tiempo para observación del diente
  • Existe una gran cavidad y la pulpa del diente (que contiene los nervios y vasos sanguíneos) queda sin espacio o expuesta durante el tratamiento
  • Es necesario un tratamiento dental de urgencia

Un empaste temporal puede reducir las molestias y sensibilidad ya que sella el diente y protege la pulpa de las bacterias. Sin, embargo, los empastes temporales no están pensados para durar mucho. Normalmente se caen, se desgastan o se fracturan en uno o dos meses. Si usted tiene un empaste de este tipo asegúrese de visitar a su dentista para que le ponga uno permanente. Si no lo hace su diente puede infectarse y causarle otros problemas.

¿Cuándo es necesario reemplazar un empaste?

Los empastes no duran para siempre, algunas de las razones por las que es necesario reemplazarlos son:

Por razones estéticas: decoloración, manchas o porque se vuelven amarillentos o se oscurecen con el paso del tiempo.

Desgaste o rotura: Cuando usted mastica, los empastes están sometidos a una tremenda presión. Por eso, algunos empastes se desgastan o rompen con el tiempo y tienen que ser reemplazados.

Infección y caries: Restos de comida y bacterias pueden infiltrarse si el empaste está roto o si el sellado no es perfecto. En estos casos puede formar una caries debajo del empaste que puede llegar a ser bastante extensa antes de que dé síntomas.

Empastes que se caen

Los empastes se pueden caer por varias razones:

  • Por morder muy fuerte (excesiva presión) sobre un diente que tiene un gran empaste y se rompe el diente o el propio empaste
  • El material con que está realizado el empaste no puede soportar las fuerzas ejercidas durante la masticación.
  • La saliva se puede meter en la cavidad durante la colocación del material de relleno y perjudicar la adherencia al diente (técnica defectuosa). En esto casos es muy posible que el empaste no quede bien y pueda llegar a caerse.

Empastes rotos o fisurados

Tanto los empastes de amalgama como los de composite pueden fracturarse por varias razones.

Las fuerzas ejercidas al morder y masticar pueden provocar con el tiempo la rotura del empaste. Esta rotura puede producirse mucho más pronto si el empaste está más alto que el resto de la superficie del diente, ya que estará sometido a la mayor parte de la presión ejercida durante la masticación.

También pueden producirse pequeñas fisuras en los bordes del empaste debido al desgaste. Este tipo de fisuras pueden repararse en la mayoría de los casos.

Empastes infiltrados

Se dice que un empaste está infiltrado cuando algún borde no está bien sellado o firmemente adherido a la superficie del diente. Los restos de comida y la saliva pueden meterse entre el empaste y el diente y provocar caries, decoloración o Hipersensibilidad.

Tanto los empastes de amalgama como los de composite (blancos) se pueden infiltrar. En el caso de la amalgama la infiltración puede producirse poco después de la colocación del empaste. El paciente lo percibirá como sensibilidad al frío. Esta sensibilidad va disminuyendo durante dos o tres semanas hasta desaparecer del todo. Durante este tiempo, el empaste de amalgama se corroe de manera natural y es esta corrosión la que sella los bordes del empaste y frena la infiltración bacteriana.

Si el empaste de composite se contamina con la saliva al realizarse, se debilita la adhesión del composite con el diente y se favorecen las infiltraciones. Otras veces pueden aparecer pequeñas grietas en la unión del composite con el diente debido a la contracción del propio material. Si la hipersensibilidad en un empaste de composite no desaparece pronto, habrá que reemplazarlo.

Los empastes también pueden infiltrarse por desgaste en cuyo caso será necesario reemplazarlos.

Empastes desgastados

Los empastes pueden durar 15 años o más en algunos casos. Sin embargo, a veces es necesario cambiarlos a partir de los 5 años. Dependerá de cada caso particular. Su dentista es quien tiene que decidir si un empaste está los suficientemente desgastado como para reemplazarlo.

Apretar o rechinar los dientes (Bruxismo)

Su usted es apretador es muy posible que tenga más problemas con sus empastes. La fuerza excesiva sobre los dientes puede provocar sensibilidad en los dientes y un desgaste acelerado de sus empastes. A veces apretar y rechinar los dientes puede provocar la fractura de algún empaste o la formación de pequeñas fisuras.

En estos casos lo mejor es utilizar una férula de descarga para proteger sus dientes durante la noche.

Mantenimiento de los empastes

Aunque algunos empastes pueden durar muchos más años, la vida media de un empaste de amalgama es de 12 años y un poco menos para los empastes de composite.

Es en las revisiones dentales rutinarias cuando su dentista examina el estado de sus empastes. Es posible que sea necesario hacer radiografías intraorales si su dentista piensa que algún empaste puede estar deteriorado o infiltrado, o si alguna caries se está formando debajo del empaste. Pida cita con su dentista si:

  • Tiene sensibilidad en un diente
  • Ve alguna fisura
  • Parece faltarle alguna parte de un empaste o de diente

Para mantener sus empastes en buen estado acuda a su clínica dental para realizarse limpiezas periódicas y revisiones regulares, cepíllese los dientes y utilice el hilo dental  todos los días. Utilice el dentífrico y colutorio recomendados por su dentista o higienista dental. Comente con su dentista la necesidad de utilizar una férula de descarga en caso de que usted padezca de bruxismo.