Fumar afecta gravemente a nuestra salud oral

Fumar afecta gravemente a nuestra salud oral

Es bien sabido que los primeros dientes que tenemos tras el nacimiento son los dientes de leche. Una vez  los dientes de leche son sustituidos, nuestra dentadura será la definitiva y tendremos que conservarla para toda la vida. Por lo tanto es vital realizar un buen cuidado de nuestros dientes para poder conservarlos hasta una edad avanzada, que es precisamente cuando más los vamos a necesitar.

El uso que hacemos de nuestros dientes es indescriptible ya que masticar la comida y realizar una digestión apropiada es probablemente una de las cosas más importantes para determinar nuestra supervivencia. Conservar los dientes durante toda nuestra vida es por tanto extremadamente importante, mucho más de lo que pensamos. La dentadura juega además muchos roles no tan evidentes que influyen en mantenernos fuertes y sanos.

Hay muchos hábitos que causan graves perjuicios a nuestros dientes. Fumar es uno de ellos y probablemente sea la razón más frecuente que encontramos en gente con la dentadura dañada seriamente. Fumar no sólo afecta nuestros dientes sino a todas las partes del cuerpo sin excepción. El tabaco tiene la capacidad de dañar enormemente los dientes y las encías y esto puede conducirnos a problemas críticos para nuestra salud oral. Tarde o temprano el tabaco acabará con nuestras encías y causará muchos problemas a nuestros dientes, incluso puede llegar a provocar cáncer de boca.

Una vez las encías son afectadas por el tabaco éstas se debilitan y se infectan, fumar reduce el flujo sanguíneo de nuestras encías lo que favorece la proliferación de bacterias por disminución de las defensas entre la encía y el diente. Fumar también reduce la cantidad de saliva en nuestra boca y hace que nuestra boca esté seca. La saliva juega un papel primordial para la limpieza, desinfección y salud en general de nuestra boca. Es difícil imaginarse los problemas que puede llegar a causar la falta de saliva en nuestra boca. La falta de saliva conduce a la pérdida progresiva de nuestra dentadura y múltiples enfermedades en las mucosas de la boca.

El tabaco causa también problemas que afectan a nuestra apariencia y estética personal: mal aliento, dientes amarillos, labios oscurecidos, piel seca y cenicienta, etc.

En conclusión, fumar causa graves problemas a nuestra salud oral y salud en general por lo que mantenerse alejado del tabaco tanto como sea posible es la mejor solución que podemos adoptar para preservar la salud de nuestros dientes y encías.