La salud dental en el bebé

La salud dental en el bebé

El consejo para los padres es sencillo: cuanto antes empecemos a cuidar la salud dental de nuestros hijos mejor.

La caries en niños es evitable casi en un cien por cien de los casos, pero para ello es importante empezar con buenos hábitos de salud oral (incluidas las visitas regulares al dentista) cuando los niños son muy pequeños.

En países con mejores hábitos de salud oral que en España existen campañas para que los padres lleven a sus niños al dentista dentro de los 6 meses posteriores a la salida de los primeros dientes y no más tarde del primer cumpleaños. La realidad es que, en nuestro país, el porcentaje de niños menores de un año que acuden al dentista es muy pequeño.

A continuación exponemos algunos consejos relacionados con la salud oral de los más pequeños:

Cuanto antes mejor

En primer lugar lo ideal es prevenir la caries antes de que se produzca. Si el dentista puede atender al bebé tan pronto en su vida tendrá la oportunidad de ayudar a los padres a establecer buenos hábitos que perdurarán toda la vida. Es mucho más difícil cambiar malos hábitos de salud dental ya establecidos.

Esperar hasta que le hayan salido todos los dientes al bebé no es lo más recomendable, a veces es demasiado tarde ya que incluso en dientes no emergidos del todo puede haber caries.

Si esperamos hasta los 5 años el tratamiento puede ser mucho más costoso que en el caso de realizar visitas preventivas y regulares al dentista. Además el niño habrá adquirido malos hábitos que serán muy perjudiciales para sus dientes.

Tómese en serio la salud oral de sus hijos

La gente no es consciente de que la caries y las infecciones de la boca son contagiosas. En la mayoría de los casos son los padres los que pueden pasar la caries al bebé al compartir cubiertos o al limpiar con la boca el chupete.

Consejos prácticos

Limpie las encías del bebé con un paño húmedo después de las comidas y las bebidas y use un cepillo de dientes suave con agua para limpiar las encías y los dientes del bebé dos veces al día.

Evite los biberones en la cuna

La leche a la hora de dormir puede dañar los dientes y las encías de los más pequeños. Muchas veces los niños no son capaces de dormir sin un biberón en las manos. En estos casos hay que utilizar agua ya que las bacterias de la boca actúan sobre la leche produciendo ácidos que atacan a los dientes.

Disminuir el miedo al dentista

Si el niño tiene miedo los padres pueden ayudar a rebajar la ansiedad “jugando a los dentistas” con algún peluche o muñeco. También es recomendable acudir a la consulta antes de la cita.