Limpiar los dientes eficazmente

Limpiar los dientes eficazmente

Técnica para limpiar los dientes

Para limpiar los dientes de manera correcta colocamos las cerdas del cepillo en ángulo de 45º hacia la unión de la encía y el diente y, con un movimiento de oscilación o vaivén corto que abarque dos o tres dientes, se limpia el surco que forman la encía y el diente (surco gingival) terminando con un movimiento de barrido hacia abajo en los dientes superiores y hacia arriba en los inferiores.


Recordemos que una muela tiene cinco caras: lingual o palatina (la que contacta con la lengua), vestibular o externa (la que vemos desde fuera), mesial, distal (entre los dientes) y la cara con la que masticamos (oclusal) por esta razón el cepillado tiene que durar al menos dos minutos para porder limpiar toda la superficie dental tanto por dentro como por fuera (zona vestibular, lingual y palatina).
Para limpiar los dientes se recomienda un cepillo de cerdas suaves ya que al ir dirigido el cepillado hacia el surco gingival (unión de encía y diente) no debemos ejercer una presión inadecuada hacia la encía ya que ésta podría retraerse y provocar un aumento en la sensibilidad de los dientes. Además al limpiar los dientes con cepillo de cerdas suaves evitamos el desgaste del esmalte.
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Limpiar los dientes en la zona interproximal

Uso de la cinta dental

La cinta dental sirve para eliminar la placa bacteriana que queda entre los dientes, particularmente cerca del borde de la encía, precisamente donde la mayoria de las caries tienen su origen.
Cortamos aproximadamente unos 45-50 cm de cinta dental y enrollamos la mayor parte en uno de los dedos medios y el resto en el dedo medio de la mano opuesta. Tensamos un trozo de unos 2 a 3 cm de cinta utilizando los dedos pulgares y los índices. Introducimos la cinta dental cuidadosamente entre los dientes con un movimiento suave de sierra, cuando la cinta llegue al borde de las encías la curvamos hacia un lado del diente y luego hacia el otro lado y frotamos para eliminar la placa bacteriana. Repetimos estos movimientos en cada diente utilizando una zona limpia de cinta dental.

Uso del cepillo interproximal

Los cepillos interproximales nos permiten limpiar eficazmente entre los dientes, será el odontólogo o el higienista dental quien le indicará el tamaño de cepillo más adecuado para su boca. El cepillo interproximal debe introducirse holgadamente, es decir, que sean los filamentos los que estén en contacto con el diente y no el alambre.

Limpieza de la lengua

En el dorso de la lengua, zona posterior, es el lugar donde se acumulan la mayor parte de las bacterias de la boca. Es importante limpiarla diariamente para mantener una buena salud oral evitando también de esta manera la halitosis o mal aliento.
Para ello, sacamos la lengua e introducimos el limpiador lingual apoyando la cara del limpiador que presenta un saliente e intentando alcanzar la parte más lejana de la lengua para arrastrar el limpiador por toda la zona dorsal con papilas, no es necesario limpiar los bordes ni la punta, terminando con un enjuague al finalizar.

¿Cuándo limpiar los dientes?

Para poder limpiar los dientes de manera eficaz, el uso del cepillo y de la seda dental debe convertirse en parte de nuestra rutina diaria. Es aconsejable limpiar los dientes tres veces al día después de cada comida.

¿Y por qué esta constancia en el cepillado?

Es vital la regularidad ya que la placa bacteriana está en proceso de formación continua y para evitar el daño al esmalte es necesario eliminar la placa para que esté el menor tiempo posible en contacto con el diente.

¿Cuándo realmente hace más daño la placa bacteriana?

A pesar de que la placa bacteriana se forma continuamente, el mayor peligro se produce después de las comidas, ya que es entonces cuando los gérmenes tienen el alimento necesario para provocar secreciones ácidas. Por eso es necesario actuar antes de que esto ocurra y no dejar pasar más de media hora para limpiar los dientes.