Los dientes del bebé y la caries

Los dientes del bebé y la caries

Los dientes del bebé son susceptibles de cariarse en cuanto asoman en la encía . Las consecuencias de la caries en el bebé, al contrario de lo que se piensa, pueden ser serias:

  • Problemas estéticos: Dientes rotos, deformes, pérdida de los mismos y de su estética
  • Disfunciones fonéticas: Mala pronunciación y problemas en el desarrollo del lenguaje
  • Infecciones: cuando peligra el “diente de leche” puede manchar o retrasar la erupción del diente definitivo
  • Deformaciones tanto de los dientes como del paladar
  • Ortognáticas: que afectan a la dinámica y función de la articulación de la mandíbula (ATM)
  • Dolor intenso

Principales causantes de la caries en los dientes del bebé

  • El chupete: será potencialmente cariógeno si lo endulzamos. Si queremos proteger los dientes de nuestro bebé nunca debemos mojarlo o impregnarlo con sustancias dulces o agridulces.
  • El biberón: las leches de fórmula para bebés contienen azúcares que si permanecen demasiado tiempo en contacto con los dientes del bebé provocarán caries.
  • A partir de cierta edad los dulces, las golosinas, las chucherías con sabores ácidos, etc.

La “caries del biberón” ¿Cuando un biberón puede causar caries?

La caries del biberónComo ya hemos dicho, las leches maternizadas contienen azúcares que, en contacto prolongado con los dientes del bebé, provocarán caries. Si la toma es muy prolongada o si el bebé se duerme con el biberón en la boca, el riesgo de que los dientes del bebé se caríen será elevado.

Por tanto, para evitar la “caries del biberón”:

  • Controle el tiempo de toma
  • Nunca duerma a su bebé con el biberón en la boca
  • No deje el biberón al alcance del niño

¿Cómo proteger los dientes del bebé y evitar la caries?

  • A partir de los seis meses hay que controlar la ingesta de azúcares, hidratos de carbono refinados y cualquier bebida dulce en su dieta. Hay que procurar evitar que nuestro bebé se convierta en un goloso.
  • Acostumbre lo antes posible a su bebé a todos los sabores, incluso el amargo y el salado.
  • Acostumbre a su hijo a dormirse sin biberón. Si no se puede evitar, hay que sustituir el contenido del biberón por agua pura, suero fisiológico, infusión suave y templada de tila o manzanilla, siempre sin azúcares.
  • Introduzca el uso del vaso a partir de los seis meses, y cuando el bebé cumpla el año sustituya el biberón por un recipiente infantil adecuado
  • Acuda a su dentista de confianza, al menos una vez al año

De nosotros depende que los dientes de nuestro bebé estén sanos y pueda tener una sonrisa brillante.